martes, 2 de noviembre de 2010

Con las manos en la masa

Suena a programa de cocina verdad? jajajajjaja pues casi casi. Este Domingo como cualquier otro me levanté antes de lo que me hubiera gustado pero me es imposible permanecer despierta en la cama, esto me hace recordar cuanto hace que no duermo cual bebé satisfecho (mal asunto, demasiado tiempo). Bueno puesss una vez terminadas mis tareas dominicales incluida la miniexcursion con mi peque,  me dispuse al momento relax-cocina algo que me encannnnnta y que fotografiaré para poner... algún día.
Receta: dulce
Nombre común: magdalenas rellenas de arándanos
Nombre guiri: muffins (de arándanos)
Cantidad: 12
Resultado: 20 tamaño industrial y teñidas del color de ese vestido...

Y por qué? pues porque no estoy en lo que estoy, así que emprendí un plan para deshacerme de mi estréss madalénico y hacer la obra benéfica de la semana... repartirlas todas.
Y os preguntareis ¿A esta chica se le ha ido la pinza... muffins y BDSM!!!?!?!?!??, pues sí, es lo que hay y no sería tan extraño si tuviera a quien servirlos o si lo mirais desde el punto de vista de la autoflagelación (igual lo entendeis a continuación).
El caso es que mientras batía cada vez más endemoniada la mezcla recordaba cuando algo dolorida y sudorosa tras un preludio con mi Señor, me preparaba espaguetis a la carbonara de cenar para reponer fuerzas y enfrentarme a toda una noche... algo que a mi me parecía un castigo, pues  ver como 'me cocinaban' sentadita, calladita y quietecita para alguien como yo era un suplicio.
Con el tiempo entendí lo importante que era el aftercare o los cuidados post sesión, sobre todo para mi mente, mucho más sensible que mi cuerpo que ya es decir.

¿Cuidados o cariño? ¿Cariño o algo más? no importa, en cualquier acto de entrega aún sin esperar nada existe un pequeña esperanza de recibir y... que mejor que unos espaguetis hechos por Él?

vosotras me entendéis ...