Suena bien... durante muchos años me sentí así y era una expresión llena de juventud, de compromiso, de modernidad, una expresión feminista sin consecuencias, activa y peleona.
Después hubo un tiempo en que los matices echaron raices y empezaron a salir ramas de otra libertad más sentida, más comprometida conmigo y menos con las demás féminas, mucho más antigua que la historia escrita, menos escandalosa y más reivindicativa.
Hoy soy libre sin más, no es un anuncio ni una expresión ni una protesta ni... un orgullo.
Me gusta lo que escribes y como lo escribes, me resulta fácil leerte, me gusta tu forma sencilla de expresarte, clara, directa y concisa. ME GUSTA.
ResponderEliminarUn saludo.
Pues mira, me extraña tanto que te resulte fácil que me gusta que te guste.
ResponderEliminarGracias y bienvenida